martes, 30 de noviembre de 2021

LA COMPAÑÍA DE JESÚS

 Dios mío quiero aprovechar estos mensajes de fe, esperanza y amor que aparecen en distintas cartas de San Pablo:

 No te canses de hacer el bien de palabra y de obra, y revístete de la fe y del amor como de una coraza. 

 Pon tu confianza en el Señor y no te aflijas como aquellos que no tienen esperanza. Dios es siempre fiel.

 Está siempre alerta, mantente firme en la fe como una persona fuerte y haz todo con amor.

 Cuando estás de verdad con Dios enriqueces a muchos siendo pobre y lo posees todo no teniendo nada.

 Examínate y mira si permaneces en la fe. Está siempre alegre y comparte con generosidad.

 Camina según el Espíritu y no realizarás los deseos de la carne: odios, desenfreno sexual, ira, celos y divisiones.

 El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, comprensión, bondad, generosidad y dominio de ti mismo.



Padre celestial, este es un buen consejo: Exígete a ti mismo, no esperes tanto de los demás y te evitarás muchos disgustos. Ya qué que nunca cambio a nadie y que, sin tolerar maltratos, la única salida está en la tolerancia.   
Por lo mismo, no dilapido mis energías ni freno mis ímpetus queriendo cambiar a los demás. Tampoco sueño con la perfección, elijo ser comprensivo y miro a todos con genuina compasión.
Cada ser va en su proceso y, en su momento, el inconsciente también tendrá amor y sabiduría. Soy paciente, amado Dios, con las fallas propias y ajenas sin dejar de pulirme y cumplir mi misión de vida.
El arte de vivir es el arte de amarme y amar, dar sin esperar recibir, aceptarme y aceptar, servir y evolucionar espiritualmente.
Me amo siempre y puedo verte a ti, Dios de amor, en todos los seres humanos, incluso en aquellos que parecen malos.  Simplemente andan atrapados en la inconsciencia.




HIDRATACIÓN ESPIRITUAL.

  La hidratación es esencial para la vida. Del mismo modo en que el agua física renueva nuestro cuerpo, necesitamos el agua espiritual que f...